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Bienvenidos al "blog de un jugador". En él realizo descripciones detalladas de una buena variedad de videojuegos. Todas estas descripciones son obra propia y no copiadas de ningún sitio, aunque para ilustrar en algunos de ellos imágenes me he visto forzado a copiarlas de otro sitio.

martes, 6 de junio de 2017

HOARD

Para esta ocasión voy a comentar sobre un juego de la ps3, con una jugabilidad curiosa, aunque hace falta que haya más personas para poder sacarle el 100% de la vida del mismo.
Imagen extraída de wikipedia
El juego consiste en manejar a un dragón con el objetivo de conseguir más dinero que nuestros competidores dragones. Para ello habrá que abrasar campos de trigo, robar joyas, amenazar ciudades y raptar princesas entre otros.

Todo comienza por el principio, en el que controlamos al dragón (desde una vista aérea) usando una de las palancas de nuestro mando mientras que con la otra palanca dirigimos hacia donde queremos disparamos con nuestro aliento de fuego (estas dos acciones no pueden realizarse simultáneamente). Este aliento de fuego se consume al ser utilizado pero se recupera con el tiempo rápidamente, así que no hay problemas de utilizarlo continuamente, algo que haremos.

Primero nos acercaremos hasta algunos de los elementos que haya en el escenario, siendo lo más común al principio un molino y algunos campos de trigo que aparecerán al poco. Tras chamuscar los campos de trigo y el molino (aunque este tiene más salud por lo que requiere más tiempo antes de arder) aparecerá oro que recogeremos pasando por encima.
Imagen extraída de ign.com
Llegado hasta el límite máximo que podemos llevar en nuestras garras habrá que volver a nuestra guarida. Una vez encima el dinero se depositará y, con el suficiente, nuestra criatura alada aumentará un nivel, por lo que cuatro atributos serán aumentados a nuestro gusto.

Estos lo componen nuestro hálito de fuego, añadiendo duración y fuerza al mismo; la velocidad del dragón en si, la cantidad de oro que podemos llevar antes de alcanzar el límite y la defensa contra amenazas exteriores. A cada nivel que aumentemos estos atributos pueden incrementarse en uno o varios puntos.

Una vez aumentado algunos de los atributos lo más conveniente es pasar a otros objetivos. El primero y más habitual serán los carros de oro que viajan desde ciudades a los molinos y viceversa. Bastará un aliento de fuego sobre ellos para que suelten oro que recogeremos sin ningún esfuerzo, y todo mientras viajamos hasta la ciudad más cercana.

Estas ciudades se componen d una casilla central y 8 alrededor con diversos tipos de barrios, ya sean comerciales o tabernas. Incinerar los barrios dejará oro en el suelo, pero además hay una segunda función, y es que si quemamos los diversos barrios continuamente (preservando el centro de la ciudad), amedrentaremos a sus habitantes para que nos envíen carromatos de oro directamente a nuestra guarida. 
Imagen extraída de ign.com
Atacar ciudades supone un pequeño peligro, y es que arqueros se generarán cada cierto tiempo alrededor de las mismas y lanzarán flechas contra cualquier dragón que se acerque. Si una ciudad tiene miedo de un dragón en concreto (indicado con un logo del color del dragón), entonces los arqueros solo atacarán al resto de dragones, proveyendo de una pequeña defensa para nosotros.

Por otro lado están los castillos. Estos generarán algún jinete en sus alrededores; aunque el premio gordo no consiste en quemar al castillo en si, sino en atacar al carromato que transporta a la princesa a alguna de las ciudades. Con el carromato hecho carbonilla, nuestro dragón puede llevársela consigo hasta su guarida para retenerla como rehén y pedir rescate por su liberación.

Obviamente los caballeros que la protegen no se quedarán de brazos cruzados, y es que tan pronto como uno de los carros sea destruido mandarán a uno o varios jinetes para rescatarla, ocasionando grandes daños al dragón que haya tenido la osadía de raptar a la princesa del castillo.

Finalmente, están las torres de los magos. Estas disparan proyectiles contra cualquier dragón que se acerque. Destruirlas puede llevar su tiempo (dependiendo de cuanto nivel sea nuestro dragón), pero el premio consiste en una joya de gran valor.
Imagen extraída de ign.com
Transportar la joya nos ralentizará, pero no afecta al límite máximo que podemos llevar, así que nadie nos quita de aprovechar un mismo viaje para ir cargados de oro y una joya (aunque solo una en cada vez).

Cuando destruyamos ya sea ciudades, molinos, torres del mago... con el tiempo volverán a regenerarse en el mismo punto y de manera infinita. Normalmente las torres del mago son las últimas en generarse al conformar el peligro más mortal y también tener las joyas más valiosas.

Es importante tratar de conseguir cada objetivo según nuestras posibilidades, y es que si nuestro ataque es muy bajo y hay muchos caballeros en el escenario, no seremos capaces de retener a la princesa lo suficiente y esta será rescatada.

Del mismo modo, una baja defensa nos hará perder toda la salud de un solo golpe por la justa de estos jinetes y, si nuestro movimiento es muy bajo, los proyectiles mágicos disparados desde las torres nos alcanzarán con suma facilidad y nos bajaran la salud al mínimo.
Imagen extraída de ign.com
No podemos morir en si, pero cuando la salud del dragón llega a cero nos hará volver a la guarida, soltando cualquier objeto que tuviéramos en nuestras patas (oro, princesa, joya...) y estaremos una buena cantidad de segundos sin poder efectuar ninguna acción.

Todo esto es pero si sumamos el hecho que habrá entre 1 y 3 dragones extra controlados por la CPU (excepto ciertos escenarios) y aún más, que todos los objetivos antes citados (a excepción del molino) crecerán y/o aumentarán el nivel, dificultando la obtención de todos estos recursos.

Esto se traduce en más arqueros disparando contra nosotros así como ladrones que marchan contra nuestra guarida y nos roban nuestro botín; un mayor númer
o de jinetes (y veteranos, con más aguante y fuerza) y los proyectiles de las torres del mago son mucho más peligrosas. Por otra parte sus premios son también mucho mejores (soltar más oro o conseguir más dinero por la princesa o joya).
Imagen extraída de ign.com
Por ese motivo hay que atacar a los objetivos más acordes, y a veces será mejor destruir un castillo de nivel 3 que si bien dejaría de crear princesas que nos reportarían grandes beneficios, pero a cambio limpiamos un poco la zona de tantos jinetes que no nos dejarían respirar, logrando así un poco un balance.

Para compensar y ayudar un poco a los distintos jugadores hay algunos objetos de bonificación que le darán el impulso al dragón que necesitamos. Estos hay que activarlos pulsando una tecla tras recogerlo y solo duran de manera temporal, pero la habilidad de disparar bolas de fuego de gran potencia y alcance, o un aliento helado que congelará a estos enemigos neutrales o incluso robar dinero a los otros jugadores sacándolo directamente desde sus guaridas.

Por último, de manera aleatoria por cualquier punto de la pantalla puede aparecer un gigante que haga el caos en el escenario. Su aguante y fuerza bruta es inmensa, pero así la recompensa por su muerte. Se mueve de manera muy lenta y puede ser guiado disparándole fuego, aunque si nos acercamos demasiado es seguro que nos mate de un solo golpe, por mucha defensa que tengamos.

Destruirá ciudades y todo lo que encuentre a su paso, por lo que puede ser utilizado para que haga añicos las rutas de recogida de oro de otros jugadores mientras nosotros nos centramos a lo nuestro. Cuando el gigante es eliminado, dejará grandes cantidades de oro en el suelo, tanto así que es muy probable que necesitemos al menos dos o tres viajes (dependiendo de cuanto podamos llevar en ese momento) para poder transportar todo el botín.
Imagen extraída de ign.com
Todo esto ocurre en un periodo de 10 minutos de partida. Una vez que el límite haya llegado a cero aquel dragón que haya sacado mayor cantidad de oro por los métodos que sean, será proclamado el vencedor y la partida se habrá acabado.

Hay múltiples mapas para jugar tanto en solario como a dos o más jugadores. En solitario algunos escenarios iniciales no habrá competidores, así que técnicamente es imposible perder. El único objetivo que podríamos intentar cumplir es el de lograr “estrellas” según el dinero conseguido al final del tiempo (esto está presente cuando hay otros jugadores también).

Aparte, un modo específico de capturar la princesa (son escenarios independientes) en el cual el jugador que gana es el que haya conseguido el rescate de 10 princesas. El oro no es tan relevante pero sigue siendo útil para aumentar niveles al dragón y así mejorar ataque y defensa, esenciales para detener a todos los jinetes que este tipo de mapas.

Un modo cooperativo en el que varios dragones controlados por humanos o la CPU comparten una única guarida. Aquí conseguir la mejor puntuación puede resultar complicado al depender de lo que hagan nuestros compañeros, y es que según su eficacia o si mueren a menudo eso dificultará conseguir multiplicadores (lo que nos haría incrementar el oro llevado a la guarida).

Por último, nos toparemos con un modo de supervivencia en el que conseguir oro recuperará nuestra salud, pero que los enemigos neutrales se generarán a una velocidad alarmante, haciendo muy difícil el no morir en el intento. En este punto si nos matan la partida se termina. 
Imagen extraída de ign.com
En esencia, es un juego curioso con unas reglas especiales aunque fácil de aprender. La inteligencia artificial no siempre será la mejor y no nos costará mucho ser más listo que ella, pero si que es verdad que en ciertos escenarios y todos los enemigos en juego (neutrales y otros dragones) puede llegar a ser difícil conseguir botín mientras que otro dragón llena su guarida con oro a espuertas.

Obviamente, el caso de humanos siempre va a ser aparte, además que el juego recurre a un sistema de zoom acercando y alejando según la distancia que haya entre los distintos jugadores. Gracias al colorido del juego aún con la visión alejada no es difícil distinguir elementos del escenario con todo lo demás.

RESUMEN:

Juego: Hoard

Género: Acción, estrategia y fuego de dragones.

Pros: Jugabilidad sencilla. Variedad en las formas de obtener oro, siendo las más valiosas más arriesgado de conseguir pero que más merecen la pena. Múltiples jugadores jugando de manera simultánea da pie a estrategias variadas, ya no solo para conseguir oro, sino calcinando objetivos cercanos al otro jugador para frenar la producción de oro. Diversos modos de juego incluyendo un modo cooperativo.

Contras: La inteligencia artificial de los otros dragones no llega muy lejos, así que con un par de excepciones, derrotar a los otros rivales en cada escenario no tiene mucha complicación, requiriendo humanos para añadir una dificultad natural a las partidas.

lunes, 15 de mayo de 2017

MOMODORA SERIE

Para esta entrada voy a englobar tres juegos en uno. Momodora 1, 2 y 3, compartiendo el estilo básico en los tres pero con cambios lo suficientes para poder diferenciarlos entre si.
Momodora I: su historia relata como en la tierra de KoHo, son comunes los sacrificios de doncellas, con la esperanza de recrear un mejor mundo para vivir. No todos aceptan estos rituales: una chica huérfana, que perdió a su madre en dichos rituales, entra en la tierra prohibida, buscando por un objeto en particular del que se dice que puede traer de vuelta a la vida a los muertos.

Nosotros controlamos a esa hija huérfana. Los controles se basan en las distintas direcciones, saltar y golpear con nuestro arma: una hoja mágica capaz de cortar cualquier cosa.

Los rombos en el juego nos darán pistas o servirán de puntos de guardado que funcionan automáticamente, y los necesitaremos ya que hay enemigos por todas partes y lo más seguro es que seamos golpeados constantemente por ellos.
Durante la aventura conseguiremos nuevas armas, cómo por ejemplo pistolas, ametralladoras... y un arma secundaria como por ejemplo el boomerang, el cual solo podemos usar de una en una o hasta que la barra esté lo suficientemente llena.

La dificultad del juego es alta, y es que hay enemigos por todas partes, disparando proyectiles, cayendo desde el cielo o simplemente volando contra nosotros. Más aún si buscamos conseguir el 100% de los “tesoros” que se encuentran en algunos de los caminos alejados de la ruta principal, aunque no es necesario hacerlos.

Si bien el juego carece de un mapa o de jefes intermedios, la jugabilidad centrada plenamente en la acción y el uso continúo de armas nos hará tener los cinco sentidos alerta. ¿Podrá esta pobre huérfana recuperar a su madre?
Momodora II: la historia comienza tras los eventos de Momodora I. La protagonista del anterior juego, de nombre Isadora, fue maldecida por la reina del inframundo por entrar en el santuario sagrado y buscar magia prohibida. Ahora ha renacido como la reina del inframundo y está causando problemas a los aldeanos. Momo, una doncella del santuario de la aldea de KoHo, es enviada con la misión de encontrar y matar a la nueva reina.

El juego ha cambiado con respecto al primero. Visualmente los escenarios son más llamativos y hay personajes que nos ofrecen diálogo para ayudarnos a entender de qué va la historia del juego.

El arma más básica sigue siendo esa hoja mágica capaz de cortar cualquier cosa. En esta ocasión no habrá un basto arsenal de armas de fuego sino algo más lógico para la historia en la que está basada el juego: el encantamiento de la ciudad de Koho. Esto nos permite lanzar sellos a los enemigos para atacar a distancia, teniendo 10 al principio y gastándose a medida que los usamos.
Matar enemigos puede soltar más sellos, por lo que no es habitual quedarnos sin ninguno, aunque conviene guardar unos pocos ya que harán falta para destruir bloques que tapan ciertos caminos.

En esta ocasión hay varios caminos a elegir pero a menudo no podremos ir sin el objeto adecuado. Por ejemplo, sin ese sello aunque hayamos avanzado por otra ruta pronto los bloques evitarán el seguir por ahí, y lo mismo para otros efectos como el poder saltar más alto.

La dificultad del juego es mucho más baja, al menos al principio, ya que los enemigos son menos numerosos y más fáciles de lidiar. Además, la salud que se nos da resistirá más golpes que en el primer juego.

Los jefes no son particularmente difíciles, ya que poseen patrones muy marcados, pero su velocidad de movimiento nos asegurará recibir algunos golpes o incluso morir alguna que otra vez antes de aprenderlos.
El objetivo del juego consiste en buscar y matar a la reina del inframundo, pero para ello hemos de encontrar primero las cuatro estatuas repartidas por el juego y rezarles para que nos presten su poder. Con el camino libre ya nada nos impedirá llevar a cabo nuestra misión.

Momodora III: La historia guarda relación con misteriosas apariciones extrañas en la aldea de KoHo. La gente del pueblo ha enviado a dos Sacerdotisas, Moro y Dora, para investigar el asunto.

Con esto tenemos a dos protagonistas para elegir. Momo e Isadora, definiendo el nivel de dificultad según a quien elijamos. En el caso de jugarlo al nivel fácil comenzaremos con un objeto, un anillo que reducirá el daño que nos cause los enemigos, así como múltiples tiendas repartidas por el escenario en el que comprar objetos variados.

Al nivel difícil no comenzaremos con ese objeto y no todas las tiendas estarán disponibles, haciendo que sea más cuesta arriba al no poder tener algunos objetos que nos puedan ayudar.
Los controles siguen siendo básicos, un botón para usar nuestra hoja de árbol mágica, ya icónica a estas alturas, con la que podemos matar a los enemigos cuerpo a cuerpo, y los sellos que aparecían en el anterior juego reaparecen, pero ahora podemos lanzarlos tantas veces como queramos, aunque ahora se nos exige mantener pulsado el botón de golpear durante varios segundos.

Los escenarios van a variar, habiendo muchas más zonas al descubierto. Esta vez, sin embargo, la jugabilidad es mucho más directa, siendo rara la vez que el camino se bifurque en dos opciones y, cuando lo hace, no dejamos de ir al mismo sitio o simplemente era un callejón sin salida que hubiéramos visitado de todos modos.

Los objetos que consigamos o compremos pueden ser equipados a nuestro antojo, pero solo tres de ellos simultáneamente. Ahora bien, estos objetos ofrecen bastante diversidad, ya que los hay para que cuando lancemos sellos estos dejen veneno que dañe a los enemigos (eficaz contra jefes) o incluso un fantasma controlado por la IA que luchará contra los enemigos que estén más cerca.
La dificultad del juego aumentó en  comparación a su predecesor, principalmente por los daños elevados que los enemigos tienen (sobretodo si no tenemos el anillo protector) y también que al ser el juego más lineal no pasaremos más que una vez por los sitios.

Los jefes también van a estar ahí para matarnos algunas vidas. Si bien tienen pocos patrones, los daños que sufriremos por algunos de sus golpes nos harán morir cuando menos lo esperemos.

En esencia, estos tres juegos son cortos pero tienen su dosis de acción bastante concentrada, siendo el segundo juego probablemente el más fácil de los tres y el primero bastante más difícil.

Además, no es necesario jugar los juegos en orden ya que en líneas generales todos tienen la misma trama con una (o dos) sacerdotisa luchando para liberar a la aldea de KoHo de un mal que la está azotando.

Nota: Tanto Momodora 1 y 2 pueden ser conseguidos de manera gratuita en itch.io.

RESUMEN:

Juego: Momodora 1 - 2 -3

Género: Arcade - Exploración - Plataformas

Pros: Jugabilidad simple pero directa. Cada juego tiene una aproximación única y su propia dificultad, pero los tres comparten el estilo. Estilo de juego muy rápido y una buena dificultad. Variedad en los objetos entre los tres juegos. Secretos ocultos durante el juego que implican eventos aleatorios, easter eggs y más.

martes, 2 de mayo de 2017

MOMODORA: REVERIE UNDER THE MOONLIGHT

Para esta ocasión trataré un juego de jugabilidad bien clásica. Se llama Momodora: Reverie Under the Moonlight, en un juego de plataformas, combates y un poco de exploración.
La historia trata sobre Kaho, una sacerdotisa de Lun. Su tierra está siendo afectada por una maldición y viaja hasta el reino de Karts para tener una audiencia con la reina, pero no va a ser tan sencillo, y es que esa maldición se está originando aquí, así que ya incluso en el bosque, en las afueras de la ciudad, criaturas varias pueblan los caminos.

Con una jugabilidad tan sencilla como usar solo dos dimensiones, el juego nos dará algunas pequeñas pistas sobre los botones a utilizar: saltar, atacar, rodar por el suelo... nada especialmente difícil.

Cuando algún enemigo nos salga al paso pulsaremos el botón adecuado para golpear utilizando nuestra arma: una hoja de Arce, bendecida por la Matriarca para que nunca se rompa y poder acabar con todos los enemigos. También tenemos con nosotros un arco y flechas ilimitadas, pudiendo así atacar a los enemigos tanto cuerpo a cuerpo como a distancia, aunque según que casos algunos de estos dos ataques serán inmunes frente a ciertos enemigos.
Según avancemos por el bosque habrá múltiples caminos, pero no se puede acceder a todos ya sea por no haber espacio suficiente por el que pasar u otros obstáculos. Los sitios a los que si podemos entrar nos proporcionarán algún tipo de recompensa, cómo por ejemplo las campánulas, que se pueden equipar para ser utilizada para recuperar nuestra salud.

Cada vez que toquemos un punto de guardado (indicado por un pequeño santuario con una campana) recuperaremos el total de las campánulas, por lo que no hay ningún motivo para guardar este objeto; siempre se recargará de punto en punto y, ya que los puntos de guardado no están especialmente lejos, podemos esperar que los enemigos hagan unas cantidades de daño importantes.
Otros objetos los componen aumentar nuestro daño de manera temporal, iluminar zonas oscuras o crear un escudo protector, entre otros. Muchos de estos objetos pueden ser comprados a algunos personajes a cambio de dinero que consigamos por matar a enemigos.

Los escenarios como tales combinarán momentos en los que haya que luchar contra múltiples enemigos, plataformas más o menos estrechas y rodeados de pinchos e incluso algún minipuzzle en el que debemos tocar algún orbe o alguna palanca para activar la plataforma-ascensor con la que seguir avanzando.

Cuando lleguemos a la ciudad, esta estará complemente afectada por la maldición. Todo está oscuro y casi en ruinas; algunos supervivientes están repartidos por ellas, pero ninguno se muestra optimista con la situación, casi como si todo estuviera perdido. Aquí los monstruos enemigos son más feroces y no nos darán respiro, además que por estos lares toparemos con algún que otro jefe o minijefe contra el que luchar.
Estos jefes, si bien no van a ser especialmente numerosos, si que van a hacer una cantidad elevada de daños, por lo que incluso empleando las campánulas no podemos subestimarlos: unos pocos toques y estaremos muertos.

Aparte de otros nuevos escenarios a visitar, también recogeremos objetos claves y pasivos: desde distintas llaves hasta piedras que sirven para atraer el dinero de los enemigos derrotados o flechas perforantes, haciendo que nuestros ataques con el arco puedan golpear a más de un enemigo.
Muchos de estos objetos, ya sean activos, pasivos o claves se encontrarán por distintas zonas, aunque no están indicadas en el mapa de ninguna manera, siendo la exploración muy importante. Por desgracia en el mapa no hay tampoco ningún tipo de indicación de cada zona, por lo que solo mirando el mapa no sabremos donde terminaba el bosque y empezaba la ciudad.

Los enemigos no son especialmente complejos. A menudo todos tienen patrones muy marcados tanto de movimiento como de ataque; lo mismo ocurre con los distintos jefes, aunque estos en líneas generales pueden ser rápidos en sus acciones y nos lleve a morir muy a menudo antes de que aprendamos por completo el patrón.
En esencia no estamos frente a un juego de larga duración, pero que visualmente nos puede recordar al estilo de juegos clásicos en 2d y una jugabilidad muy grande, con momentos de mucha acción y otros más relajados en cuanto a enemigos pero igual de tensos al saber que un paso en falso sobre los pinchos significa la muerte inmediata.

Y para los amantes de completar todo, hay algunos objetos ocultos que solo se consiguen haciendo ciertas tareas en concretas, o recogiendo y usando un objeto en un lugar específico o dándoselo a un personaje para tener acceso a algo nuevo que no se consigue de manera normal.

RESUMEN:

Juego: Momodora: Reverie Under The Moonlight

Género: Acción.

Pros: Jugabilidad sencilla pero completa. Cada zona tiene sus propios enemigos, siendo distintos de combatir. Múltiples objetos activos y pasivos para usar, aunque solo podamos llevar tres y dos simultáneamente respectivamente. Nueva partida+ (o jugar en difícil) ofrece algunos enemigos extras, aparte de otras cosas.

Contras: El mapa es muy poco indicativo, ya que no hay separación de ningún tipo sobre las distintas zonas.